10/07/2007

Perdón por el retraso

Vaya, parece que sigo con mis problemillas de constancia. Esta claro que lo mío no es la perseverancia. Bueno aquí están los dos microrelatos, con sólo dos semanas de retraso.

"Lo siento, hicimos lo que pudimos. Está muerto". Las palabras resonaron por toda la estancia. Las sombras de las esquinas parecieron volverse más oscuras y un espectro se reflejó en el frío cristal de la ventana.

- No. Aún hay esperanza. – susurró mi marido. La última vez que puso esa mirada, infringió siete normas del hospital y cinco leyes. Casi perdió la licencia de cirujano, pero salvó la vida de un paciente desahuciado.

La operación duró una eternidad, pero no desfalleció ni abandonó. Finalmente las sombras de las esquinas desaparecieron y el espectro abandonó la ventana aullando. El ojo-botón del elefante volvía a estar cosido en su sitio.

"Lo siento, hicimos lo que pudimos. Está muerto". El dolor y la sensación amarga de la pérdida me invaden, como si una gigantesca ola me revolcara por el fondo del mar. La desesperación y la ira no tardarán en aparecer.

Me cuesta pensar, me cuesta recordar. Mi mente navega entre océanos de confusión. Trato de buscar consuelo en los que me rodean. Y por fin la luz de la comprensión arde en mi cerebro. ¡La doctora no me está hablando a mí, sino de mí!

9/20/2007

Sigo en ello

Saludos. Aunque mi microrrelato de la semana pasada no fué seleccionado, no me desanimo y sigo en ello. Esta semana he enviado dos relatos, a ver si así, tengo más opciones.

No os preocupeis, no estoy haciendo trampas, las bases del concurso permiten enviar tantos textos como se desee, aunque sólo un puede optar al premio.

No es que crea que tenga muchas posibilidades de ganar, el nivel del concurso es bastante elevado, pero tal y como le comenté a maese Crow, al menos me sirve de entrenamiento y me motiva a escribir, que es una cosa que tenía medio abandonada.

El proximo martes colgaré ambos relatos, para que podais opinar.

9/18/2007

Microrelato

Bueno, vamos con el famoso microrrelato del concurso. Obviamente no ha ganado, ni quedado entre los tres finalistas. Pero no pienso desanimarme, no esperaba tener éxito en mi primer intento (aunque reconozco que hubiera estado bien) ;)

El asunto era escribir un microrrelato, de no más de cien palabras. Había que partir de una frase, que es igual para todos los que participan en el concurso, y que esta semana, era: "No sé como tuve fuerzas para arrastrar el cuerpo y cubrir el agujero".

Bueno, pues sin más demora, aquí está el texto que yo envié, espero que os guste:

No sé como tuve fuerzas para arrastrar el cuerpo y cubrir el agujero. Las nauseas recorren todo mi ser, y mis sentidos chillan al unísono”¡Huye! ¡Aún puedes dejarlo!”

Pero no lo dejo. Abandono, no es una palabra que esté en mi vocabulario. Sigo palada a palada, cubriendo el cuerpo. No me queda alternativa, hay que sobrevivir. Mi familia sufrirá por esto. Al final se sabrá, el pueblo es demasiado pequeño. Las miradas, los cuchicheos escuchados a medias, el miedo, puede que incluso el odio marcarán sus vidas

Pero no hay otra alternativa, este es mi oficio y no hay nadie más dispuesto a hacerlo. Alguien tiene que ser el sepulturero.

9/13/2007

A las buenas....

Hola gente.

Espero que hayais pasado un buen y agradable verano. El mio se ha parecido más al invierno de un oso, ya que me he pasado las vacaciones hibernando. Pero en fin, ya llegarán veranos mejores.

Al menos he tenido tiempo de desconectarme del trabajo, por lo que vengo bastante más relajado de lo que me fuí. Por supuesto, no he escrito ni media línea durante estas semanas, se ve que las musas también tienen derecho a vacaciones. En cualquier caso, no os preocupeis, ayer escribí un minirelato, para un concurso que patrocina la Cadena SER y Escuela de Escritores. Dudo mucho que lo seleccionen entre los 3 finalistas de la semana, pero al menos podré decir que lo he intentado.

Tanto si gano como si no, lo colgaré en este blog el próximo martes. No es ni con mucho una de mis mejores obras, pero teniendo en cuenta que llevaba bastante sin escribir nada, pues no me quejo. A ver si cojo carrerilla y vuelvo a los relatos ;)

Un saludo.

8/03/2007

Vacaciones

Bueno, por fin estoy de vacaciones. Siento mucho no haber escrito nada en las últimas semanas, he estado pasando una bonita sequía creativa. Sinceramente, no he tenido ni ganas de escribir y creo que es porque estoy bastante quemado por un buen número de cosas, así que el descanso estival no me puede llegar en mejor momento.

Intentaré desconectar de todo durante estas semanas y volver con las pilas puestas. Gracias a todos los que me leeis y me dais vuestro apoyo, gracias de verdad ;)

Buen verano a todos y nos leemos en septiembre.

5/28/2007

La Frase

Esta frase es buena, la dijo un compañero de curro, que por motivos obvios mantendré en el economato, digoooo anonimato.

"Es un hecho que hoy por hoy, se gasta más dinero en investigar una cura para la disfuncción erectil, que en una cura para el alzehimer. Es decir, que cuando tengamos 80 años, la tendremos dura como un martillo, pero no recordaremos para que sirve".

5/07/2007

300 Reloaded

Nota aclaratoria: El siguiente relato, fué parido en la lista de correo de Fanpiro, con la ayuda de Kal El, a quién aprovecho para dar las gracias por la inspiración, ya que fué una frase suya, la que motivó este escrito. Hay unas cuantas referencias frikis, pero seguro que no os cuesta mucho pillarlas. Una cosa más sed benébolos con el estilo y la ortografía, escribí esto del tirón y en la oficina, así que no tuve ocasión de retocar nada. Además yo soy un poco como Lois Lane, es decir que no escribo mal, pero mi ortografía deja bastante que desear. Que lo disfruteis.

El general Kal El, calienta sus manos junto a la fogata que han hecho sus hombres. El calor de la hoguera, el olor de la sangre del enemigo, el viento que canta su melodía de muerte y desolación... todo, hasta el último detalle, recreado a la perfección. Tan tangible, que casi puedes creerlo.

Ya lo dijo un noble guerrero "¿acaso crees que lo que respiras es aire?". No por primera vez, Kal El tiene que recordarse así mismo, que no está en una escarpada llanura, sino en un entorno virtual, creado por el hombre a imagen y semejanza de una tierra antaño devastada.

Nada de cuanto ve, nada de cuanto oye, nada de cuanto toca es real... nada, salvo la muerte. Una vez más palabras casi olvidadas llegan a su mente "¿Si mueres en matrix, mueres en el mundo real? La mente no puede vivir sin el cuerpo". Es irónico que lo único auténticamente real en la vida virtual, sea precisamente, la muerte. Quizás - piensa el rudo general - quizas el maestro Prachett tenía razón. Aún resuenan en su recuerdo, las voces de los amigos caidos en este gran contienda que es la War Zone III. Aquellas fatídicas palabras, que desencadenaron la guerra.

- Maldito padawan - masculla Kal El - no podías estarte calladito.

Una vez más, sus obligaciones se imponen y con un esfuerzo el guerrero desecha los recuerdos. Se palpa el parche del ojo y recuerda por qué está aquí. Mira ferozmente a sus tropas y finalmente les habla.

- "Dejaos de poderes místicos del baneo y presentadles a Roberta, que a la larga siempre resulta más efectivo." Estas fueron las palabras con las que Ronin Er Padawan desafió a la bestia, las palabras que dieron incio a la guerra. Tan duramente trató a los primeros spamers, que pronto llegaría el Gran Capitán Spam y su inmenso ejército de tropas clónicas defectusosas, al grito de "¡No tememos su látigo, sino su poder divino!". Diez años nos separan, de aquellas palabras y de aquellos primeros combates. Y hoy, igual que entonces se aproxima la bestia y una vez más fué el propio Ronin, el que la ha desafiado.

Las tropas siguenn contemplando en silencio a su general, mientras la comprensión de sus palabras cala en sus huesos.

- Hace hoy un año, Ronin y sus 300 fanpiros se enfrentaron en el firewall de las Termópilas al mayor ejercito de spamers que jamás se haya reclutado. Lo formaban spamers, trols de los foros, troyanos y un sin fin de aberraciones traidas de todos los rincones de la red de redes. Por supuesto, nuestras tropas fueron aniquiladas, pero no antes de que les inflingieramos tales bajas al enemigo, que les despojamos de todas sus ganas de luchar. Antes de la embestida final, Ronin, me mando a recorrer Internet con un mensaje de victoria, que en aquel momento, no pude entender.

Los soldados se mantienen en un respetuoso silencio, por las almas de los compañeros caidos.

- ¿Victoria me dije? Todos mis hermanos y hermanas habían caido, los 300. Los mejores de entre todos nosotros. ¿Qué victoria? Pero Ronin tenía razón. A todas las direcciones de correo llegaron mensajes, hablando de como unos pocos se enfrentaron a muchos. De como un puñado de hombres libres, lucharon por el derecho a no ser invadidos por el spam.

Poco a poco la voz del general se alza, hasta alcanzar la intensidad del trueno.

- ¡Y así llegamos a hoy, en esta llanura virtual de Platea donde aguarda la Bestia, temerosa! ¡Temerosa sí, porque aún recuerdan la tremenda paliza que les inflinguieron los 300! ¡Y ahora se enfrentan a 1000 fanpiros, a la cabeza de 3000 antispyware libres! ¡Hoy, damos la bienvenida al futuro más esperanzador! - la voz de Kal El es ya, tan fuerte que hace estremecerse incluso los pilares del cielo - ¡¡pues hoy los ejercitos del spam se enfrentan a la aniquilación!!
- ¡¡¡AUUU!!! - gritan los ejercitos de la libertad.
- ¡¡¡POR ESPARTA!!! - se desgañita Kal El!!!

2/27/2007

Gomen nasai

Playa de Iwo Jima, 1945

Queridos papá y mamá.

La batalla ha terminado y yo estoy vivo y a salvo. Puede que la guerra siga rugiendo en otros muchos lugares, pero de momento aquí reina la calma. Una calma conquistada a sangre y fuego, la calma que sólo el cuarto jinete del Apocalipsis deja a su paso.

Pero no quiero hablaros del infierno de las bombas, la soledad de los supervivientes ni de la agonía de los heridos. En cambio, quisiera relataros algo que me sucedió hace un par de días, algo extraño, algo que no esperaba encontrar en medio de esta debacle. La batalla ya tocaba a su fin y yo estaba sólo buscando un lugar discreto, porque las letrinas están infestadas por la disentería. Y al subir una pequeña loma, me encontré de frente con un soldado japonés, al principio me alarmé, pero no había motivo para ello, pues el espíritu de lucha le había abandonado. Se encontraba en una pequeña llanura, cavando. Cerca de él se encontraba el cadáver de alguien, que sin duda era un viejo camarada de armas. Y allí estaba, mirando a aquel pequeño japonés, que cumplía la última obligación para con un amigo.

Entonces levantó la vista y me vio, amenazante, con el rifle en la mano, pero sencillamente me miró durante un interminable segundo y siguió cavando. Estuve allí mirando, hasta que la necesidad de hacer lo correcto, me llevó a dejar mi arma apoyada en una roca, recogí una pala que alguien había dejado olvidada en el suelo y me puse a cavar.

Cuando empecé a cavar el nipón volvió a mirarme con ojos que parecían leer en mi alma. Yo simplemente miré al compañero caído y dije “gomen nasai” y ambos seguimos cavando. Es gracioso, sólo conozco dos palabras en la lengua de los japoneses y significan “lo siento”.

Cuando terminamos la fosa, metimos el cuerpo inerte y lo cubrimos con la tierra. Esa misma tierra negruzca de Iwo Jima, sobre la que habíamos estado luchando durante tanto tiempo. Finalmente, ambos nos arrodillamos ante la improvisada sepultura y rezamos en silencio. Papá, tú sabes que yo no soy creyente, pero allí sobre esa colina, pensé que existiera o no, un ente superior que escuchase mis plegarias, si estas eran ofrecidas de corazón, posiblemente le servirían de algo a aquel espíritu desconocido.

Por fin, el japonés se levantó y me hizo una reverencia. Por último se marchó y no he vuelto a verle, espero sinceramente, que haya logrado volver con los suyos, igual que yo deseo volver con vosotros.

Vuestro hijo que os quiere.

Roger.